Traducción y adaptación
al
Castellano por Vincenzo Castaldo, desde original
de Elsa Bienzoo, publicado en primera edición
en la ciudad de Sttutgart, Alemania, el 29 de Febrero de 1999, por la
Editorial:
“New Dutch
Psicologies Books”
Dibujos y
fotografías originales del Artista Visual VINCENZO CASTALDO, bajo supervisión y
aceptación de la autora ELSA BIENZOO.
Para mayor
información, contactar al traductor y representante de todos los Derechos de
Autor de la Obra, artista visual VINCENZO CASTALDO, mediante los siguientes
teléfonos y direcciones electrónicas:
(58-412)
366.1255
(58-212) 753.5589
email-1:
vincenzocastaldo@cantv.net
email-2:
castaldovincenzo@hotmail.com
Se agradece a todos los colaboradores que
han hecho posible la traducción al castellano de esta obra. De manera muy
especial a los modelos que se prestaron para las fotografías, cuya
identificación por razones obvias se
prefiere evitar.
Caracas, 29 de Julio
2005

el
Niño Nuevo,
el
Niño Mentira
o
John Rodríguez
original de Elsa Bienzoo
Dedicado
a todos aquellos que forman y/o deforman niños
H
|
abía
una vez..., y otra y
otra vez también. Hace mucho, mucho tiempo atrás. Pero aún más recientemente,
hace 28 años..., y todavía los siguen habiendo hoy en día..., y los habrán
siempre...
Hubo un hombre bueno, honrado, trabajador, inteligente,
emprendedor, próspero, responsable... En fin, un hombre íntegro, como debiera y quisiera ser cualquier otro hombre
de Venezuela y de este mundo.

Veamos algo de su historia:
Sábado, 10:30 p.m.
¿Mi amor, porqué
llegas tan tarde? ¡Te estaba esperando!
Ay papi..., ¡No me dejes esperar tanto!
¡Mi cuchi!
Perdona mi gorda.
¡No
sabes cuanto trabajo con estos contratos de la apertura petrolera! Estuve de
reunión en reunión..., pero no te preocupes, ¡Ya te daré todo lo que te gusta!
¡Yo también me moría de las ganas de tanto esperar!

¡Te
quiero!, ¡Te quiero!, ¡Te quiero!
Nueve meses más tarde:
¡Mira Juan, mira lo que
encontré!
¿Que
es Mónica?
¡No sé!, nunca lo había
visto antes, es distinto a los demás,

¡Es un Niño Nuevo!
¡Que Niño Nuevo ni que ocho cuartos!
¡Tú
tienes más bolas que él!

¡No ves que es igual a los demás!
¡Sólo
tiene Hidrocele!
¡Es
un niño Mentira!
¡Es
John Rodríguez!
¡Mi
Primogénito!
Siete años después:
Papá:
¿Qué es el Sistema Solar?
Hijo,
el Sistema Solar es una minúscula, insignificante y periférica parte de la VÍA
LÁCTEA, que a su vez, es una de las miles de millones de galaxias del Universo.
Está
formado por una estrella llamada SOL, que es su centro y el astro más grande y
principal de todo el Sistema, y que concentra además la casi totalidad de su
masa, por nueve planetas llamados MERCURIO, VENUS, TIERRA, MARTE,... por una
capa de miles de pequeños asteroides, ubicada entre los planetas MARTE y
JÚPITER, y por numerosos COMETAS.
Todos
estos astros: planetas, asteroides y cometas orbitan o giran alrededor del SOL.
¡QuÉ
gran verdad que muestra lo
infinitesimal de nuestro mundo TIERRA y la insignificancia física del hombre
frente al UNIVERSO!

Más o menos eso mismo le
contestará cualquier otro padre a su hijo, con variantes que dependen de su
grado de instrucción, sus conocimientos y pasión por la materia, sus gustos y
su estilo, su capacidad de comunicación, etc.
Pero en cualquier caso el
hijo queda conforme,... bueno casi siempre,... a veces no, y sigue preguntando:
Papá, ¿Cuánto mide EL SOL?, ¿De qué está hecho el SOL?
¡Ay papá, te olvidaste de LA LUNA y de todos los
satélites!
¡Metiste la pata papá!

¿?¡!¿?
En general el niño aprende
algo de la explicación del padre y éste
a su vez, queda satisfecho de poder colaborar con el aprendizaje de su hijo.
¡Qué
agudeza tiene el niño!
¡Sabe
más que yo!
Se dice para adentro el
padre, lleno de orgullo.
¡Este hijo mío es un genio!

Papá:
¿De donde y como nacen los niños?

La primera respuesta que le vino en mente a Juan y
por supuesto desechada al instante (en forma automática) fue:
Hijo, los
niños los trae la cigüeña...
Tal como
contestaba algún padre antiguamente.
Hoy en día, ni él ni ningún otro padre al mundo diría esto. No
porque no se lo creería el niño, sino porque no se lo cree él.
Juan siguió pensativo,
recordando todo lo que se había estado preparando para esta eventual pregunta,
recordaba además, las experiencias de todos sus amigos y conocidos, cuyas
respuestas sobre la materia en general serían del tipo:
Hijo, los hijos los hacen
la madre junto al papá con su unión y con mucho amor y, después de 9 meses de
gestación (diferenciación, formación y
crecimiento) dentro de la barriga (vientre) de la mamá, salen al mundo exterior
con lo que se conoce como “dar a luz” ó “parir”.
Cumpliéndose así el acto más bello de la naturaleza, que pareciera
ser un verdadero
¡Milagro de Dios!
Juan sabe que
algunos padres utilizarán en demasía la palabra AMOR, y mucho romanticismo e idealismo en la
narración, por lo que el hijo “aprenderá” algo así como esto:

Sabe que
otros padres serán demasiados escuetos y esquemáticos en la narración, su hijo “aprenderá” algo como esto:

¡Papá contéstame!
Juan sabe que hay algún
padre que entraría en una explicación colindante (o hasta inmersa) en el campo
de la pornografía, con revistas y videos explícitos del COITO o acto sexual,
combinada con toques científicos relativos a células sexuales, fecundación,
gestación, parto documentado con imágenes y fotos reales, etc.
Si bien Juan sabe que es
mejor la explicidad enseñada por un padre, que aquella enseñada por amiguitos inmaduros o hasta perversos; Juan
piensa que el niño aprendería “con anticipación” todo lo relacionado con la
materia e imaginaría algo así como...
Como...
Como...
Como...
Como...

¡no tiene nada que imaginar!
(Lo ha
visto todo en excelente calidad DVD y Televisor al Plasma)
Todavía recuerda un grupo
(esta vez de hijos y no de padres) que creyendo saber más que el padre, le hace
la pregunta por experimentar la reacción del padre, su capacidad de respuesta y
hasta por el simple goce de crear incomodidad al progenitor.
Ay..., pero aún Juan se acuerda del grupo más común:
¡LOS HIJOS QUE NO PREGUNTAN
NADA SOBRE SEXO!
(por lo menos a sus
padres)

Pero en su caso Juan, como
muchos otros padres modernos, con suficiente instrucción y preparación
cultural, con buena psicología y sobre todo, por no tomar desprevenido la
pregunta; pudo dar una mejor y más
amplia explicación a la inquietud del hijo. Pudiéndole transmitir a éste, toda
la información necesaria y suficiente para un niño de su edad y de su
inteligencia, el cual entendió algo así como esto:
padre,
madre, enamoramiento, posible matrimonio, actividad sexual habitual; condiciones
físicas, psicológicas, FAMILIA-RES, morales, LABORALES y económicas favorables.
capa-cidad, voluntad y decisión armoniosa de padre y madre de procrear.
escogencia del momento más oportuno para la fecundación y para la futura fecha
de alumbra-miento, evitando interferen-cias con compromisos labo-rales,
profesionales, fami-liares, sociales y con otras actividades y/o viajes ya
programados.
asesoramiento
médico prE-LIMINAR, consultar posibilidad de escoger sexo del bebé. exámenes
médicos, de labo-ratorio y genéticos de padre y madre para asegurarse de evitar
transmitir enferme-dades, taras y complicacio-nes al nuevo ser. CONTRATA-CIÓN
PREVIA DE PÓLIZA DE seguro H.C.M
Y/O MATERNIDAD. Acto de
fecundación. gesta-ción y desarrollo
GRADUAL del embrión.
control
médico DE LA MADRE DURANTE TODO EL PERIODO
DEL EMBARAZO, ECOSONOGRAMAS, CONFIRMACIÓN DEL SEXO, ETC. preparación del
cuarto del bebé con muebles y deco-ración adecuada a ESTE sexo. ingreso a la CLÍNICA y parto.
regreso feliz al hogar, PRIMEROS CUIDADOS AL RECIÉN NACIDO, ETC, etc.
Es posible que otros
niños, no tan bien formados como John, ante tanta complejidad no comprendan
nada, o pensarán que lo dicho son mentiras muy mentirosas, o simplemente
que
el
sexo y el nacimiento de un bebé es SUPER COMPLICADO y...
¡Nunca
entenderán porqué nacen tantos niños si el procedimiento es tan engorroso!

¡No entiendo nada Papá!
Si es así de complicado...
¡Nunca voy a tener hijos!
Papá,
¿Porqué la primera
respuesta relativa al SOL fue corta y concisa y la segunda relativa al NACIMIENTO
DE UN BEBÉ, fue tan grande?
Si por el contrario El Sol
es tan grande y el bebé tan pequeño.
Hijo...,
Porque...
¡Un bebé es lo más grande que pueden tener dos seres que se aman!
Papá:
¿Por qué si un bebé es lo más grande que pueden tener
dos seres que se aman, hay niños
abandonados?
Porque
como en todo, siempre hay excepciones y por tanto, algunos padres no se aman y
algunos otros no saben ser buenos padres.
Papá:
¿Por qué dices excepciones, algunos, etc.?,
¡Si en el
mundo son millones y millones los niños
abandonados!
Bueno...,
bueno porque...,
Bueno,
porque son miles de millones los habitantes de la tierra y aún una excepción
agrupa millones de personas.
Papá,
¿Estás seguro que los niños abandonados son
excepciones?, ¿Estás seguro que los niños abandonados son minoría?
A mí me parece que son tantos.
Casi iguales a los que tienen papá y mamá.
¡HASTA ME PARECEN MAS LOS NIÑOS ABANDONADOS!
Sí, ¡Seguro!,
¡Son más los niños abandonados!, ¡Tanto en número como en proporción!
Papá,
¿Estás seguro que no me mientes?
¡Me parece que me has dicho puras mentiras desde el comienzo, inclusive lo
relativo al SOL!
John, ¿Me quieres fastidiar o qué?,
¡Me
estás faltando el respeto!
Diez años más tarde...
¿Entonces
Peter?...
¿Cómo
te fue con la catirita de anoche?
¡De maravilla John!,
Tu sabes, la llevé al
cine, un jamoneo y después...,
¡Coño!, ¡Que rica
estaba esa Vanessa! Y a propósito,
¿Qué pasó entre tú y
Mónica?, que no los he vuelto a ver juntos.
Bueno,
tú sabes Peter...
La
tengo en reposo, no me gusta comer siempre del mismo plato.
¡Hay
que variar para conseguir nuevos sabores!
Sigues tan terrible
John!
Pero ten cuidado y te
consigues una carajita que no te permite el jueguito y te amarra para siempre.
Diez años más tarde, martes 10:00 a.m.
Dr.
Rodríguez, disculpe que lo molesto por el celular, pero llamó el Ing. Aranguren
diciendo que se quería reunir urgentemente con Ud. esta misma mañana. Volverá a
llamar, ¿Qué le digo?
Nelly, dile... (a ese
pendejo lo atiendo cuando me da la gana), dile que estoy en Maturín tratando
unos negocios y que la próxima semana lo llamaré para reunirme con él. Y... ¡No me molestes más si no es realmente
urgente!

(Quiero
jugar mi partidita de tenis tranquilo).
A las 2:15 p.m. de ese mismo día...
¡Qué
coño pasó que llegaron tan tarde!
Tengo
media hora delante de la puerta y nadie adentro que me abría.
¡Con razón Venezuela no
marcha con tanta flojera!
¡Aquí lo que se necesita es
trabajar y más nada, para sacar adelante al país!
Y
tú Nelly, si vuelves a llegar tarde mejor no lo hagas, y te regresas para
siempre a tu casa.
¡No acepto más, ni un sólo
minuto de retraso!
Vivimos
en el mejor y más bello país del mundo, pero no sabemos quererlo y no
trabajamos por él.
A propósito Nelly...
¿Pediste mis pasajes a
Orlando, para salir con toda la familia el viernes en la mañana?
¡Música maestro!

“...Y así pasan los días y tú, tú esperando, y ¿Yo?, yo progresando, ¡¿Quizás,
quizás, quizás?!
Estás
perdiendo el tiempo, fingiendo, vagando, trepando,... Por lo que más tú
quieras, ¿Hasta cuándo, hasta cuándo? Sin ser como debieras, tú mismo, sin
máscaras, sin engaños...”.
John recordó esta célebre
música pero con esta nueva letra, que sin ser la que vagamente recordaba, era
la que le venía en mente.
¿Qué estará pasando?
¿Estás mal John Rodríguez?
Perdón...
¡Juan Mentira!
Tengo
que averiguar que me pasa, verme en el espejo y...
¡Ver si soy realmente yo!
John
fue inmediatamente ante el espejo del baño
(en su propio despacho) y para su
tranquilidad vió que realmente seguía siendo él,
Pero...
¡Sorpresa!

![]()
Su imagen no lo respetaba,
se independizaba de él y hasta empe-zaba
a hablarle, diciéndole:
No eres John, tú
eres Juan, ¡Eres Juan Mentira!
Juan regresa
atrás, recupérate, vuelve a ser el niño Nuevo de cuando naciste y...
¡Podrás ser el
primer Hombre Nuevo! ¡No hay otro!, ¡No habrá otro!, ¡Tú aún puedes!
Recuerda que la
vida es realmente corta, ¡No la malgastes!
No la vivas
intensamente, desperdicián-dola lenta e irremediablemente.
Si sigues así,
sólo conseguirás ser un fracasado hombre de éxito, con muchas y ninguna mujer,
con muchos y ningún amigo. Quizás con una o varias buenas esposas que no te
tienen y con suerte, con hijos como tú.
Y seguirá la
cadena de máscaras, mentiras, sin ser tu mismo sino el hombre que te gustaría
ser. O lo que es peor, ¡Serás el hombre como a los demás les gusta que sea ese
hombre! Un hombre sano aunque esté enfermo; un hombre próspero, aunque en buena
parte sea apariencia.
Un hombre
trabajador día y noche, cuando lo es especialmente de noche (en sueños).
Un hombre
sexualmente activo, aunque las bellas acompañantes sean sólo parte de la
escenografía.
Un hombre
íntegro, porque es fácil tapar las grietas o resquebraduras.
Un hombre joven
aunque se sea maduro; un hombre maduro aunque se sea podrido.
¡Sálvate!
¿Porqué no ser
honesto y darse y exigir dignidad para un hombre sin éxito?, un hombre
enfermizo, un hombre tan trabajador que sólo trabaja lo indispensable, un
hombre normal, un hombre no tan hombre, pero...
¡Un Hombre Nuevo y Real!
¡Un hombre vencedor de todos los tabúes que
hay y que vendrán!
¡Me lo dices tú que eres lo
más irreal!
Verde estás de envidia,
ya que
eres menos que una imagen virtual. Ves lo que se te muestra y no lo que
quieres. No oyes, no tocas, no sientes,
no hueles, no conoces el poder y menos
el placer,
¡No tienes vida espejo traidor!
John hubiera
podido lograr ser este nuevo hombre, no tan hombre, si a los cuentos de papá no
le hubiese hecho tanto caso y si en lugar de aprender de papá lo hubiese hecho
de su nuevo hijo Juan. Manteniéndose niño, madurando sin desprenderse de las
virtudes del niño o tratándolas de recuperar. Aunque sin llegar a ser tan
hombre, tan buen hombre y tan gran hombre, sino apenas un Juan.
Pero en el fondo John tuvo
razón en llamar al espejo traidor, en efecto fue un engaño. Porque ya no hay tiempo, ya no se
puede, ya es muy tarde para volver atrás
y...
¡Él seguirá
siendo John
y no un simple
Juan!


Fin